
El Yoga invita a mantener una dieta lo más natural posible basada en alimentos frescos, ligeros y nutritivos, tales como los cereales, las verduras, legumbres, frutos secos, frutas, etc.Este tipo de alimentación mantiene el cuerpo esbelto, flexible y en conexión con una mente aguda y clara proporcionando el estado más adecuado para la práctica del Yoga.
Una dieta pura y equilibrada es lo más adecuado para mantener cuerpo y mente sanos, aportando armonía y vitalidad. La manera yóguica de comer es, simplemente, la más natural.
Una dieta natural, sana, variada, nutritiva y equilibrada ayuda a que las personas sanas puedan permanecer sanas y las que tengan problemas de salud puedan mejorarla. Los alimentos que comemos afectan profundamente a nuestra mente y nuestro organismo. Somos lo que comemos.
Por ello, y aunque el principio básico del Yoga invite a la libertad, es recomendable que para lograr una mejor relación entre el cuerpo, mente y espíritu el yogui adopte como alimentación una dieta dieta ovo-lacto-vegetariana.




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